Cambio de casa

¿Vender o comprar primero? Empieza por vender, salvo en estos tres casos.

Para la mayoría de familias, lo sensato es vender primero y negociar en las arras un plazo largo de entrega. Es la opción que menos dinero te hace perder, porque sabes con cuánto cuentas y negocias sin prisa.

Comprar primero solo compensa en tres casos: si tienes la casa pagada o casi, si tienes ahorro suficiente para la nueva sin vender, o si el banco te aprueba una hipoteca puente. Y hay una tercera vía, firmar la venta y la compra el mismo día, que es la más tranquila cuando se coordina bien.

Debajo tienes las tres opciones con sus riesgos, y cinco preguntas para saber cuál te toca a ti.

El punto de partida

Por qué esta pregunta te bloquea tanto

Porque las dos respuestas dan miedo, y las dos tienen su parte de razón.

Si vendes primero, te ves con el dinero en el banco y sin casa donde vivir. Si compras primero, te ves con dos hipotecas y una casa que no se vende. Le das vueltas semanas enteras y no avanzas, y mientras tanto se te pasan casas que te habrían encajado.

Te tranquilizará saber que estás en la situación más normal del mercado. Cerca de un tercio de los compradores están vendiendo su vivienda al mismo tiempo. Casi todo el que compra una casa familiar viene de otra casa. La operación tiene solución, y tiene tres.

Opción 1

Vender primero: qué ganas y qué arriesgas

Ganas certeza. Sabes cuánto tienes, y con eso buscas casa con criterio en lugar de con ilusión.

Lo que ganas. El dinero en el banco te convierte en el comprador que todo vendedor quiere: el que no depende de nadie. Eso te da poder de negociación real, tanto en el precio como en las fechas. Además evitas el riesgo más caro del cambio de casa, que es tener que malvender tu casa con prisa porque ya has firmado la otra.

Lo que arriesgas. Quedarte unas semanas o unos meses sin casa donde vivir. Es el miedo que frena a casi todo el mundo.

Cómo se neutraliza ese riesgo. Aquí está la parte que casi nadie te cuenta: el plazo de entrega se negocia. Cuando vendes tu casa, no estás obligado a entregar las llaves al firmar. En las arras se puede pactar que la escritura se firme dos, tres o incluso más meses después, y ese tiempo es tuyo para buscar y cerrar la compra. Un comprador que tampoco tiene prisa suele aceptarlo sin problema, y tú ganas margen sin pagar un euro.

Si aun así se te acaba el plazo, siempre queda el alquiler temporal. Es la peor opción de todas por el coste y por la doble mudanza, pero está ahí y conviene tenerla contada desde el principio.

Opción 2

Comprar primero: qué ganas y qué arriesgas

Ganas tranquilidad emocional y pierdes poder de negociación. Es un cambio caro.

Lo que ganas. No pierdes la casa que te ha enamorado. Te mudas una sola vez, directo de una casa a la otra. Y buscas con calma, sin la presión del reloj.

Lo que arriesgas. Dos cosas, y las dos cuestan dinero. La primera, mantener dos hipotecas a la vez durante los meses que tarde tu venta. La segunda, y esta es la que más caro sale, vender con prisa. En cuanto tienes una fecha encima, tu margen de negociación desaparece. La diferencia entre vender tranquilo y vender con el agua al cuello puede ser de un 5% a un 10% del precio de tu casa. Sobre una vivienda de 400.000 euros, eso son entre 20.000 y 40.000 euros.

Cuándo sí te compensa. Cuando tienes la casa pagada o casi, cuando tienes ahorro suficiente para cubrir la entrada y los gastos de la nueva sin vender, o cuando el banco te aprueba una hipoteca puente. La hipoteca puente es un préstamo que une las dos viviendas con una cuota reducida durante un par de años, hasta que vendes la primera. No a todo el mundo se la conceden y no a todo el mundo le encaja, así que la cifra que cuenta es la que el banco te ponga por escrito.

Opción 3

La tercera vía: firmar las dos el mismo día

Se puede vender por la mañana y comprar por la tarde. Es legal, es habitual, y es la opción que mejor funciona cuando alguien coordina las dos operaciones.

Funciona así: se firman unas arras de venta y unas arras de compra con fechas alineadas, se acuerda con las dos partes que la escritura se firme el mismo día, y en notaría el dinero de tu venta pasa directamente a pagar tu compra. Entras en la notaría con una casa y sales con otra.

Lo que ganas. No pasas ni un día sin casa, no pagas dos hipotecas ni un solo mes, y te mudas una sola vez.

Lo que hay que atar. Que el comprador de tu casa y el vendedor de la nueva acepten la fecha. Que tu banco tenga la hipoteca nueva aprobada y lista. Y que las arras de compra lleven una cláusula que te proteja si tu venta se cae por algo ajeno a ti. Esas son las arras condicionadas a la venta previa, y son la diferencia entre firmar tranquilo y firmar rezando.

Es la opción con más piezas móviles, y por eso necesita a alguien llevando el calendario. Cuando se hace bien, es la más limpia de las tres.

De un vistazo

Las tres opciones, una al lado de la otra

OpciónQué ganasQué arriesgasCuándo te conviene
Vender primeroSabes tu número exacto y negocias la compra sin prisaQuedarte unas semanas sin casaSi tienes poco ahorro libre y quieres proteger el precio de tu venta
Comprar primeroNo pierdes la casa que quieres y te mudas una sola vezDos hipotecas a la vez y vender con prisaSi tienes la casa pagada, ahorro suficiente o hipoteca puente aprobada
Las dos el mismo díaNi un día sin casa, ni un mes de doble hipotecaQue se descuadre una fecha y caiga la cadenaSi tu casa es líquida y alguien coordina las dos operaciones
Tu caso

Cinco preguntas para saber cuál te toca a ti

Respóndelas en este orden y la opción se cae sola.

1. ¿Cuánto ahorro libre tienes? Si puedes pagar la entrada y los gastos de la nueva casa sin tocar el dinero de la venta, comprar primero está sobre la mesa. Si no, no lo está.

2. ¿Cuánto te queda de hipoteca? Cuanto más pendiente, menos margen tienes para asumir dos cuotas y más difícil te lo pondrá el banco con la puente.

3. ¿Cómo de líquida es tu casa? No es lo mismo un piso de tres habitaciones en el centro que un chalet de 400 metros. Lo desarrollo en el siguiente apartado, porque en Castelldefels esta pregunta pesa mucho.

4. ¿Qué plazo real tienes? Un traslado laboral con fecha o un curso escolar que empieza cambian la estrategia. Con fecha límite, comprar primero es más arriesgado de lo que parece.

5. ¿Cuánto aguantas la incertidumbre? Esta no es financiera y decide más de lo que la gente admite. Si vas a dormir mal tres meses seguidos, esa opción no es la tuya aunque los números la respalden.

Si quieres poner cifras a las tres primeras, la calculadora de cambio de casa te da en dos minutos cuánto te queda de tu venta y hasta dónde llegas en la compra.

Aquí, en Castelldefels

En Castelldefels, la respuesta cambia según tu barrio

Porque el tiempo que tarda en venderse tu casa es la variable que más manda, y aquí varía muchísimo.

Si tienes un piso en una zona líquida, como Centre (3.550 €/m²) o Vista Alegre (3.150 €/m²), juegas con ventaja. Son viviendas con demanda constante y precios de entrada al municipio, y un piso bien posicionado se puede mover en 30 a 60 días. Con esos plazos, vender primero es cómodo y el riesgo de quedarte descolgado es bajo.

Si tienes un chalet en zona alta, como Montemar Alto (Montemar está en 4.150 €/m²) o Bellamar (4.950 €/m², el barrio más caro del municipio), la película es otra. El comprador de una casa de un millón de euros no aparece cada semana. Una casa adosada puede tardar de 60 a 120 días, y un chalet de gama alta de 4 a 12 meses, y a veces más. Ahí, vender primero te deja demasiado tiempo en el aire, y comprar primero con una casa así todavía sin vender es asumir un riesgo largo.

Para ese segundo caso, la tercera vía o una hipoteca puente suelen ser el camino, siempre con el precio de salida bien calculado desde el primer día. Puedes ver los precios y plazos de tu barrio antes de decidir nada.

Y una cosa más que conviene saber: entre el precio de anuncio y el de cierre hay una brecha típica del 5% al 8% en Castelldefels, que sube al 8% o 12% en chalets de gama alta. Si haces tus cuentas con el precio del anuncio, te vas a llevar un disgusto.

Lo que hay que evitar

El error que más caro sale

Enamorarte de una casa antes de saber tu número.

Pasa constantemente. Sales a mirar casas un domingo por curiosidad, encuentras la que te encaja, y de repente estás tomando la decisión más cara de tu vida con un plazo de una semana y sin saber cuánto vale la tuya. A partir de ahí todo lo que decides es malo: aceptas una hipoteca peor, firmas unas arras sin red o pones tu casa a un precio que la quema.

El orden correcto es al revés. Primero sabes cuánto vale tu casa, cuánto te queda limpio y cuánto te da el banco. Después miras casas. Con esos tres datos, cuando aparezca la buena, puedes ir a por ella el mismo día.

El cambio de casa, coordinado

Vender y comprar a la vez tiene una forma de hacerse bien

Las tres opciones funcionan. Lo que decide que salga bien o mal es el orden en que se hacen las cosas y quién lleva el calendario de las dos operaciones a la vez.

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta sobre el orden

¿Puedo poner mi casa a la venta mientras busco la nueva?

Sí, y es lo más habitual. Publicar tu casa no te obliga a venderla ni a entregarla en una fecha concreta. Además te da información valiosa desde la primera semana: si recibes visitas y ofertas, sabrás si tu precio es realista antes de comprometerte con nada.

¿Cuánto plazo de entrega puedo pedir al vender?

Se negocia caso por caso. Dos o tres meses desde las arras hasta la escritura es habitual, y con un comprador sin prisa se puede estirar más. Cuanto antes lo pongas sobre la mesa, más fácil es que te lo acepten. Pedirlo cuando ya está todo hablado suele salir mal.

¿Qué son las arras condicionadas a la venta previa?

Son unas arras de compra con una cláusula que te libera si tu propia venta no llega a firmarse. Sin esa cláusula, si tu venta se cae puedes perder la señal entregada, que suele estar entre el 5% y el 10% del precio de la casa que compras. Es la protección más importante cuando compras antes de haber vendido.

¿Y si vendo y no encuentro nada que me guste?

Tienes tres salidas: negociar un plazo de entrega largo desde el principio, pactar con el comprador quedarte unos meses en alquiler, o buscar un alquiler temporal. La primera es la buena, y por eso conviene pensarla antes de firmar las arras de venta, no después.

¿Pago más impuestos según el orden en que lo haga?

El orden en sí no cambia los impuestos, pero los plazos sí importan. La exención del IRPF por reinversión en vivienda habitual exige comprar dentro de los dos años siguientes a la venta, y comunicarlo a Hacienda. Si compras antes de vender, el plazo también funciona hacia atrás. Merece la pena repasarlo con un asesor con tu caso concreto delante.

¿Quieres saber qué orden te toca a ti?

Cuéntame tu caso y lo miramos juntos: cuánto vale tu casa, cuánto te queda limpio, qué te da el banco y en qué orden moverte. Déjame cuatro datos y te escribo para una primera charla, sin coste y sin compromiso.







    Te responderé personalmente, sin spam ni llamadas pesadas.

    Primera charla gratis. Sin compromiso y sin exclusivas para hablar.

    Este artículo es informativo y general. Los aspectos fiscales y los contratos de arras dependen de tu caso concreto y de la normativa vigente, así que conviene revisarlos con un asesor antes de firmar nada. En Century21 Smart Point esa parte la lleva el equipo fiscal y legal, con tu caso delante.